<#W_TIT_IMPRESION#>

Parajes Naturales

descripción de la imagen

Hondón de las Nieves se encuentra en un altiplano cerrado entre las sierras de El Algaiat al norte, La Ofra y Ors al este, Crevillente al sur y Los Frailes o La Solana y Cofer (Jover) al oeste. Este conjunto forma un amplio valle que invita a pasear por sus caminos, ya sea a pie o en bicicleta, tanto en verano como durante sus soleados y suaves inviernos. Al adentrarnos en esta valle, nos sorprende el fuerte contraste entre umbrías y solanas. La vista se siente atraída por el verde frescor de la umbría de la Sierra de Crevillente, que rompe con la generalizada aridez de la comarca. Las peculiaridades climáticas de la umbría y la ayuda humana del respeto y aprecio que le han profesado los habitantes del municipio, le han permitido regenerase de manera natural. Bajo la sombra de estos pinos, tal vez en unos pocos siglos, las bellotas de las encinas, que aún se refugian en los rincones de la sierra, puedan volver a brotar y poblar toda la umbría. De momento ya lo hacen los coscoja, romeros, tomillo, madreselvas, zarzas, enebros, orquídeas y especies aromáticas como el cantueso, entre otros.

Toda esta variedad permite que, en cualquier época del año, haya flores aportando su color al paisaje. Por esto, en estas tierras, el otoño es otra primavera: la primavera de invierno.
No sorprende que la Sierra de Crevillente haya sido declarada LIC (Lugar de Interés Comunitario) para a formar parte de la Red Natura 2000, la cual engloba una representación de todos los ecosistemas europeos para su protección.

Podemos ascender tranquilamente, a la Sierra de Crevillente, por cualquiera de las viejas sendas o caminos, construidos sobre muros de piedra, donde los carros y mulas dejaron su huella en la roca mientras subían a por las cosechas. Saliendo del pueblo hacia el Matadero deberemos escoger entre el Camino Viejo de Crevillente o el Camino de los Evangelistas. Podemos descansar en parajes como La Foia, donde se aprecia con claridad en que consiste un tozal. Por el Camino de La Umbría de las Balsas se accede al paraje conocido como Corral de Tarabillo. Podemos, finalmente, coronar las cimas de la sierra: El Puntal (789 m.), Catí (837 m.), San Juri (813 m.), o El Picacho de San Cayetano (819 m.), excelentes atalayas desde donde se puede observar toda la llanura costera.

Tampoco pasa desapercibida a nuestra mirada la majestuosa calcárea que constituye la Sierra del Agaiat, la cual, desafiante, nos ofrece sus alturas: Alto de la Solana (978 m.), Peña de La Mina (1053 m.) y Peña Grande (1086 m.). Estos parajes son habitados por una variada fauna. Si madrugamos podremos ver jabalíes. Con un poco de paciencia, contemplaremos águilas reales, águilas perdigueras y halcones realizando sus acrobacias aéreas. Con la puesta del sol empiezan a cantar búhos reales y búhos. Más difícil será sorprender al gato salvaje durante una de sus expediciones nocturnas.
Para los que buscan una jornada tranquila y familiar en el campo, el área recreativa de La Cruz, situada en un pequeño cerró próximo al pueblo, al que se accede desde la carretera de La Romana.
Los espeleólogos encontrarán en estas sierras, completamente perforadas por fenómenos cársticos, varias simas a las que descender

estadisticas
 

| © 2012 AYUNTAMIENTO DE HONDON DE LAS NIEVES Todos los derechos reservados.
Licencia de uso para Hondón de las Nieves. Desarrollado con eConstruye de Absis |